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Giro de Lombardía: una historia de la clásica de las hojas muertas

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Paso de los ciclistas por el Lago de Como en una edición del Giro de Lombardía

Paso de los ciclistas por el Lago de Como en una edición del Giro de Lombardía

Lombardía es una de esas regiones europeas en las que el ciclismo es algo más que un deporte. Un elemento distintivo del patrimonio cultural de esta rica y próspera región italiana que acoge cada año el último monumento ciclista de la temporada. Il Lombardía (conocido anteriormente como Giro de Lombardía).

Lombardía se encuentra al norte de Italia junto a la frontera suiza. Con una orografía salpicada de numerosas colinas y exuberantes lagos, conforma un escenario ideal para que cada mes de octubre tenga lugar una carrera ciclista cuyos orígenes se remontan a 1905.

La creación del Giro de Lombardía fue impulsada por el diario deportivo la Gazzetta dello Sport en 1905. El periódico italiano tenía la intención de usar la carrera lombarda como experimento para la creación de una futura prueba a nivel nacional. La Gazzeta acabaría organizando la primera edición del Giro de Italia en 1909.

Con un recorrido de 230 kilómetros con salida y llegada en Milán, cincuenta y cuatro ciclistas tomaron la salida del primer Giro de Lombardía. Tras más de seis horas de competición atravesando carreteras sin asfaltar y soportando una intensa lluvia otoñal. Giovanni Gerbi, un joven ciclista italiano, inauguró el palmarés de una de las más grandes pruebas del patrimonio ciclista.

Giovanni Gerbi en el Giro de Lombardía de 1905
Giovanni Gerbi en el Giro de Lombardía de 1905. Getty Images

El santuario de Madonna del Ghisallo

Todos los monumentos tienen su santuario ciclista particular. La Milán-San Remo el Poggio, el Tour de Flandes el Kapelmuur, la París Roubaix el Bosque de Aremberg y la Lieja -Bastoña- Lieja tiene La Redoute. En el caso del Giro de Lombardía destaca la ascensión a la Madonna del Ghisallo. Una revirada carretera que se eleva hasta los 754 metros de altitud que sirve de mirador excepcional del imponente Lago de Como. 

En la cima de Madonna del Ghisallo se encuentra una capilla que se ha convertido en un punto de peregrinación desde que en 1949 el papa Pío XII la declaró “patrona de los ciclistas”. Su interior alberga un museo con bicicletas, maillots, trofeos y dorsales de Coppi, Bartali, Merckx o Felice Gimondi entre muchos otros.

Interior de la capilla de Madonna del Ghisallo. Foto: Climbfinder
Interior de la capilla de Madonna del Ghisallo. Foto: Climbfinder

Rivalidades históricas en Lombardía

La historia del Giro de Lombardía no se podría entender sin tres ciclistas italianos que dominaron la primera mitad del siglo XX, llevándose un total de doce victorias. Alfredo Binda (1925, 1926,1927 y 1931), Gino Bartali (1936, 1939 y 1940) y Fausto Coppi (1946, 1947, 1948, 1949 y 1954).

Para el recuerdo queda la edición de 1947.  Coppi se impuso a Bartali tras un brillante duelo que sirvió para alimentar todavía más la icónica rivalidad existente entre ambos. 

Portada de Gazzetta dello Sport  anunciando la victoria de Coppi en el Giro de Lomabrdía de 1947
Portada de Gazzetta dello Sport anunciando la victoria de Coppi en el Giro de Lomabrdía de 1947

Otra rivalidad destacable fue la que representaron Eddy Merckx y Felice Gimondi en los años sesenta y setenta. El ciclista trasalpino fue  capaz de vencer al todopoderoso Merckx en un apretado sprint en la edición de 1966. Gimondi se llevaría también la edición de 1973,  mientras que Merckx ganaría en 1971 y 1972.

Otros grandes nombres ilustran el palmarés del Giro de Lombardía. Bernard Hinault ( 1979 y 1984) y Sean Kelly (1983, 1985 y 1991), o más recientemente Paolo Bettini ( 2005 y 2006), Philippe Gilbert ( 2009 y 2010), Joaquim Rodríguez (2012 y 2013) y Tadej Pogačar, vencedor de las dos últimas ediciones. 

Como cada año el Giro de Lombardía supondrá la última gran cita del calendario ciclista. Los colores del otoño se abren paso, y las carreteras lombardas se teñirán con un manto de hojarasca que servirá para despedir la temporada con “la clásica de las hojas muertas”.

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