Peter Sagan Alza los brazos en el Giro

Peter Sagan está demostrando ser un corredor de leyenda tal vez en su peor año como profesional. Un año en el que solo ha levantado los brazos una vez. La décima etapa del Giro d’Italia 2020. El año en el que ha sido tantas veces segundo que hemos perdido ya la cuenta. En el que ha demostrado no ser ni el más rápido ni el más fuerte en pequeñas cotas. 2020, el año que no correrá ninguna de las clásicas del pavés.

Este es un año atípico para todo el mundo, y no iba a ser menos para el bueno de Peter Sagan. Solo ha corrido y va a correr un monumento en todo el año y su calendario se basa básicamente en dos grandes vueltas: El Giro y el Tour. Podría haber sido el año del 8º maillot vert o el año de su vuelto a la victoria en los sprint masivos. Pues ni una ni la otra. Maillot verde para Sam Bennet y ni una victoria en todo el Tour de Francia 2020.

En cuanto al Giro d’Italia 2020 no parece que vaya a ser diferente para Peter. Ni una victoria al sprint – siempre por detrás de Démare – y parece que tampoco se llevará la maglia ciclamino. Pues ni vence en los sprints ni se mete en las fugas definitivas para luchar los puntos de los sprints intermedios que le podrían dar el maillot morado. Con lo que queda, no parece que vaya a haber ningún cambio en esta clasificación, que se llevará el galo.

Entonces, ¿Por qué decimos que es el año de su consagración como leyenda? Pues para mi es bien sencillo. A pesar de saber que no está siendo el más fuerte y que no parece que haya posibilidad de victoria, no deja nunca de luchar.

Su equipo fue el que más tiró de todo el Tour después de Jumbo y todo fue para él. Cualquier etapa en la que había cualquier tachuela y se podía acabar el sprint, Peter Sagan metía a todo su equipo a bloque para endurecerla. Siempre en el podio de la etapa, pero nunca levantaba los brazos. Da igual, él seguía luchando e intentando ganar su etapa. Lo mismo con el verde contra Bennet. Sabía que era más lento, pero no dejó de lucharlo hasta la última etapa en la que hizo segundo (por enésima vez) en París.

La tónica no iba a cambiar en el Giro. Hasta tres veces hizo segundo (etapas 2, 4 y 7). Hasta que la etapa diez sirvió para definir lo que es Peter Sagan. Escapado desde salida con todo el FDJ tirando para cazarlo durante más de 40km. Mantuvo los 30 o 40 segundos hasta que el equipo galo levantó el pie. Pasó primero por el sprint intermedio e hizo lo que hacen las leyendas. Prácticamente 170km solo contra un pelotón y manteniendo a raya a escaladores y clasicómanos en subidas más propias de Valverde o Alaphilippe que del eslovaco. Por fin alzó los brazos este año.

Por cosas así, por el tesón, por el inconformismo, por las ganas de dar espectáculo, por entender el ciclismo como el aficionado y no como el director…por eso Peter Sagan pasará a la historia. Porque además de tener el palmarés que tiene, ha demostrado ser uno de los ciclistas más combativos de la historia. Y es que siempre se ha dicho, cuando peor estás, es cuando más demuestras el tesón que puedes tener. Peter, por favor, no cambies nunca.


Imagen extraída de: La Vanguardia.
Autor: Julián Fernández Ortiz (@jotadoce_)

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