El Farolillo Rojo

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¿Qué hay de Tom?

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Aún con la resaca de uno de los mejores Tours del siglo XXI, vamos a hablar de Tom Pidcock, el joven británico de INEOS que sorprendió al mundo con su victoria en el Alpe d’Huez en su debut en el Tour.

¿Quién es Tom Pidcock?

Los que estamos metidos en el mundo de las dos ruedas, conocemos de sobra al británico. Algo característico en él es su polivalencia, que le ha servido para cosechar un oro olímpico en MTB en Tokio 2020, un mundial de CX en 2022 y una victoria en el prestigioso Alpe d’Huez, tras realizar un descenso kamikaze en el Galibier, en el mismo año mientras debutaba en el Tour.

En la carretera, esta polivalencia también tiene presencia. Pidcock es un gran rodador, como ya lo demostró en el mundial de 2017, oro en la categoría Junior, no se le dan mal las piedras, tras vencer en la Paris-Roubaix Espoirs y en la Junior, se mueve bien en las clásicas de las Ardenas, donde ganó la Flecha Brabanzona, acabó 2º en la Amstel y obtuvo puestos de honor en la Flecha Valona, no le da la espalda al sterrato, así lo demostró en la Strade Bianche de 2021 (5º), y no se desenvuelve mal en las carreras por etapas, como vimos en el Girino de 2020, que ganó, y en el pasado Tour, donde ganó etapa, fue el 2º mejor joven y el 17º en la general.

Mucho futuro

El británico ha cumplido hoy, 30 de julio, los 23 años, por lo que aún tiene muchísimo futuro. Sin ir más lejos, Vingegaard, reciente campeón del Tour, no despuntó hasta los 25. Pero el tipo de corredor que será es toda una incógnita.

Sus características físicas son las ideales del hombre Tour, del ciclista vueltómano. 1’70 m de alto y menos de 60 kg de peso. Perfecto para soportar los puertos más duros de las grandes vueltas. Además, ha demostrado que puede con ellos, pese a haber tenido días malos en el Tour. Pero su preparación no es la mejor para las grandes.

Es un ciclista muy centrado en estar en forma para las clásicas de primavera, especialmente para las de adoquines, aquellas que exigen todo lo contrario a la preparación para el Tour. Como ya hemos dicho anteriormente, es un ciclista que se le da muy bien andar por adoquines, así que ahí tiene otro frente abierto. En el caso de las grandes vueltas, a Pidcock le ayuda el bloque que está formando INEOS, con incorporaciones como la de D.F. Martínez, gregario de lujo en la montaña, o el más que previsible fichaje de Thymen Arensman, un grandísimo escalador.

Eso sí, la preparación para grandes compaginada con las clásicas de las Ardenas es perfectamente compatible, y Tom Pidcock podría orientar su carrera en ese sentido. En cualquier caso, es uno de los ciclistas con más potencial en el pelotón y tome la decisión que tome, logrará cantidad de victorias y puestos de honor.

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